Calcula el Impuesto al Valor Agregado (IVA) en Argentina: determina el importe del impuesto y el total a pagar a partir de un monto neto o bruto.
Qué es la categoría de monotributo
El monotributo es el régimen simplificado para pequeños contribuyentes de la Argentina. Reúne en una sola cuota mensual el impuesto integrado, el aporte jubilatorio y la obra social. Cuánto pagás depende de la categoría en la que estés, que va de la A a la K. Cada categoría tiene un tope de facturación anual y límites de superficie y de energía eléctrica consumida.
Cómo se calcula tu categoría
La regla compara tres parámetros y se queda con el más exigente:
- Ingresos brutos de los últimos 12 meses: se ubican en el primer escalón cuyo tope no superás.
- Superficie afectada a la actividad, en metros cuadrados.
- Energía eléctrica consumida en el año, en kilovatios.
Si tu facturación te ubica en la categoría C pero tu local tiene una superficie que corresponde a la E, la categoría es la E. Un local grande o con mucho consumo puede subirte de categoría aunque factures poco.
Servicios o venta de bienes
La escala distingue dos tipos de actividad, pero desde la Ley 27.743 ambas pueden llegar hasta la categoría K: los prestadores de servicios ya no están limitados a la H. Por encima del tope de la K ya no podés estar en el monotributo y tenés que pasar al régimen general (autónomos, Ganancias e IVA). Lo que cambia entre una actividad y otra es la cuota: la de servicios es más alta que la de venta de bienes desde la categoría C, y la diferencia se acentúa mucho desde la H. Si hacés ambas actividades, se aplica la cuota de servicios.
La cuota mensual
La cuota se compone de tres partes: el impuesto integrado, el aporte al sistema previsional y la cuota de obra social. En las primeras categorías la cuota es baja. Desde la H en adelante crece mucho, porque el impuesto integrado pesa más, sobre todo en servicios. ARCA actualiza topes y cuotas cada seis meses según el IPC. Esta calculadora trabaja con la escala de agosto de 2025 y te deja cargar la actualización acumulada para acercarla a la escala que rija hoy.
Ejemplo resuelto
Una diseñadora que presta servicios factura $18.000.000 en los últimos 12 meses y trabaja desde su casa, sin local. Con la escala de agosto de 2025, esa cifra supera el tope de la categoría B ($15.058.447,71) y no llega al de la C ($21.113.696,52). Su categoría es la C, con una cuota mensual estimada de $56.501,85 y un margen de unos $3,1 millones antes de pasar de categoría.
Un comercio que vende bienes factura $12.000.000, pero su local mide 100 m². Por ingresos le correspondería la B, pero 100 m² exigen como mínimo la categoría E. Queda en la E, definida por la superficie, y paga la cuota de la E de bienes.
Un consultor que presta servicios factura $85.000.000. Esa cifra supera el tope de la I ($78.479.211,62) y no pasa el de la J ($89.872.640,30). Su categoría es la J, con una cuota mensual estimada de $999.007,70 y un margen de unos $4,9 millones antes de llegar a la K.
Casos frecuentes
- Recategorización semestral: en enero y julio revisás los últimos 12 meses y, si cambió tu categoría, la actualizás en ARCA.
- Facturación cerca del tope: mirá el margen que te devuelve la calculadora, porque superar el tope antes de la próxima recategorización puede obligarte a subir.
- Actividades múltiples: se suman los ingresos de todas.
- Fuera de régimen: si facturás más que el tope de la categoría K o superás los 200 m² o 20.000 kW, tenés que pasar al régimen general.
Parámetros que no calcula esta herramienta
La normativa también contempla los alquileres devengados y, para venta de bienes, un precio unitario máximo. Comprobalos en la tabla oficial de ARCA. Además, los importes de la escala cambian cada semestre. Tomá el resultado como una estimación y confirmalo en el sitio de ARCA antes de recategorizarte.
Qué documento conviene preparar después
Si como monotributista facturás servicios, conviene formalizar cada trabajo con un Contrato de Prestación de Servicios. Allí se fijan los honorarios, la forma de pago, las condiciones de facturación y los plazos. Con el contrato firmado, tus ingresos quedan documentados y podés planificar mejor tu facturación anual para no pasarte del tope de tu categoría.